San Leonardo de Porto Maurizio.- 26 de Octubre

Este santo ha sido uno de los mejores predicadores que ha tenido Italia, y logró popularizar por todo el país el rezo del santo Víacrucis. Nació en Porto Maurizio, hoy Imperia (Liguria, Italia), el 20 de diciembre de 1676, en el seno de una familia de marineros.

A los trece años fue enviado a Roma, a estudiar humanidades, retórica y filosofía en el célebre Colegio Romano o Gregoriano de los Jesuitas.

A los veintiún años decidió entrar en la Comunidad de los franciscanos de la Reforma, con el propósito de imitar fielmente la vida de san Francisco de Asís. Y lo logró, sobre todo en la penitencia heroica, en la altísima contemplación y en el celo apostólico. Vistió el hábito y el cordón el 2 de octubre de 1697, en la provincia reformada romana. Fue ordenado sacerdote el 23 de septiembre de 1702 y lo destinaron a enseñar filosofía.

Desde 1708 hasta su muerte en 1751, Lorenzo de Porto Maurizio se dedicó a la predicación de las misiones populares. Su sola figura, austera, delgada y ardiente en fe y caridad, era ya una predicación. Su retórica, sencilla y directa, al contrario que la ridícula y vana oratoria barroca de la época, no rehuía los signos exteriores que pudieran mover a contrición, lágrimas y abundancia de elementos dramáticos, e incluso trágicos.

Turbas inmensas acudían a escucharlo, de modo que tenía que predicar en las plazas, por falta de espacio en las iglesias. San Alfonso María de Ligorio lo consideraba “el más grande misionero de nuestro siglo”. Predicó en toda Italia.

San Leonardo fue a Roma a predicar unos días con motivo del Jubileo extraordinario de 1740, y allá lo retuvo el santo Padre predicando, por seis años, en la ciudad y sus alrededores. Regresó diez años después, durante el Jubileo de 1750, y logró cumplir algo que había deseado durante muchos años: poder inaugurar un Vía-crucis en el Coliseo de Roma. Desde san Leonardo se ha venido celebrado el Vía-Crucis cada Viernes Santo en el Coliseo, presidido casi siempre por el Papa.

Fue beatificado el 19 de junio de 1796. Pío IX lo canonizó el 29 de junio de 1867. El 17 de marzo de 1923, Pío XI lo nombró patrono de los sacerdotes que se dedican a las misiones populares.

(Fratefrancesco.org).

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